Comprar un auto usado puede ser una buena compra e inversión, siempre y cuando se encuentre en buen estado desde el motor hasta simples detalles como los tapetes. De lo contrario, podría ser un dolor de cabeza y pérdida de dinero para el cliente.

Especialmente cuando quieres adquirir un carro de segunda mano después de un desastre natural como una inundación o huracán. Los compradores deben estar alerta de los posibles daños en el automóvil, para evitar que les den “gato por liebre”.

Algunas personas particulares, subastas o sitios de ventas de autos pueden buscar cómo aprovecharse de los posibles compradores y venderles vehículos dañados por una inundación. En muchos casos hasta “más baratos”, pero al final del día les puede salir más caro.  

Pese a que hayan limpiado el vehículo, puede tener daños ocultos, presentando riesgos tanto mecánicos como de seguridad para el comprador.

El Departamento de Vehículos Motorizados de Texas (DMV) aconseja buscar las siguientes señales que pueden indicar si el auto a comprar ha sufrido daños por haber estado sumergido en el agua.

Siempre examina el título del vehículo antes de comprarlo y revísalo para saber si ha sido marcado como rescatado o dañado. Para un vehículo que ha sido dañado por inundación, las palabras en inglés “Flood Damage”, que indican daño de inundación, deben estar incluidas en el título del vehículo. No divulgar dicha información puede ser una infracción de la ley.

  • Pide una inspección del vehículo hecha por un mecánico independiente y competente que no tenga relación con el vendedor de carro. Ya que el daño de inundación es difícil de detectar, la inspección de un mecánico puede darte tranquilidad.
  • Examina el historial del vehículo con un servicio privado que puede investigar reclamos de seguros.

Otros detalles que indican una “bandera roja” de alerta y en los que debes poner atención son:

  • Si hay manchas de agua, moho, arena o lodo bajo la alfombra, tapetes y en el tablero y si los faros delanteros y traseros están empañados o tienen humedad por dentro. Otra bandera de alerta puede ser una alfombra o tapizado nuevo en un carro viejo.
  • Revisa el VIN. La Oficina Nacional de Delitos de Seguros (National Insurance Crime Bureau, por su nombre en inglés) ofrece un servicio gratuito en su sitio web llamado VINCheck. Ingresa el número de identificación del vehículo (VIN) y la base de datos de NICB mostrará si el vehículo ha sido robado o registrado como pérdida total.
  • Si percibes un olor intenso a productos de limpieza y desinfectantes, es un indicio de que alguien está tratando de ocultar un problema de moho u otro olor.
  • Consigue un informe del historial del vehículo. Antes de comprar cualquier carro, siempre es conveniente que verifiques el historial del carro. Comienza en vehiclehistory.gov.
  • Comprende la diferencia entre los tipos de títulos. Si un carro tiene un “título de vehículo rescatado" significa que una compañía de seguros declaró la pérdida total del vehículo debido a un accidente grave o a otros problemas serios. Si un carro tiene un “título de vehículo inundado” significa que tiene un daño porque estuvo sumergido en el agua a una profundidad suficiente para cubrir el compartimento del motor.
  • Reporta el fraude. Si sospechas que un concesionario está vendiendo deliberadamente un carro dañado por una tormenta o un vehículo rescatado como si fuera un carro en buenas condiciones, establece contacto con el National Insurance Crime Bureau.

En Sigo Seguros nos preocupamos por tu seguridad e integridad, por eso te brindamos herramientas para que no caigas en manos de vendedores sin escrúpulos que quieran solo tu dinero a cambio de chatarra. ¡Evita ser estafado!